La Ascensión

El Plan de Progreso Espiritual Eterno para el Humano del Tiempo y del Espacio

«RECONOCERTE COMO Hijo de Dios»

«Dios Te ha Amado Siempre»

«Sed Perfectos como Tu PADRE lo ES»

«HACER  LA VOLUNTAD DEL PADRE»

Dios está mucho más allá de la ciencia, de la filosofía y de la teología. Ninguna de estas disciplinas puede acercar a Dios ni comprender su esencia. Solo la fé inamovible, sincera y humilde del ser humano que utiliza su libre albedrío para hacer una comunión con su «ser interno», puede guiar la humanidad hacia el camino del éxito espiritual y material: hacia «El Camino del Padre Eterno». Solo la fé en Dios, en El Padre Universal, puede transformar el corazón y la mente humana, y llevar el pequeño ser humano de naturaleza básicamente material a convertirse en un ser en vías de iniciar su proceso de espiritualización.

La Fé: una herramienta para la transformación

Antes del desarrollo del método científico la humanidad vivió grandes épocas de oscurantismo. La ciencia ha hecho aportes muy grandes al desarrollo del mundo en muchos aspectos. Y la ciencia como dádiva divina procede de Dios, poco de ella se origina en el hombre. Pero el espíritu está más allá del alcance del método científico y de la ciencia. La espiritualidad solo puede comprenderse a través de la revelación. Y es la revelación, junto con el diálogo sincero con la «porción de Dios» que habita en cada ser humano, los que van llevando poco a poco, al humano consciente y decidido a iniciar su camino de espiritualización eterno.

Dios, El Padre de Todo y de Todos, ha diseñado y puesto en marcha, a través de procesos creacionales y evolutivos especiales, y por medio de su jerarquía de Hijos Creadores e Hijas Creadoras asociadas, todo el escenario universal sobre el cual se desarrolla la vida humana.

Reconocerte como Hijo e Hija de Dios : «en tus manos está»

El hombre y la mujer de los mundos del tiempo y del espacio como la tierra son en realidad «Hijos de Dios». Y como «Hijos de Dios» están llamados a reconocer a su Padre Eterno. El primer trabajo espiritual consciente del hombre es reconocer a Dios como su Padre Eterno y Amoroso. Para Dios tu siempre vas a ser su hijo, pero la verdadera relación humano-divina inicia cuando tu te reconoces y te aceptas como «Hijo de Dios», y lo aceptas a Él como tu Padre. Antes de ese momento eres amado por Dios pero tu relación con Él se encuentra prácticamente inactiva. Este gran paso espiritual le abre al humano la puerta de ingreso al proceso de espiritualización eterno. «En tus manos está» recibir los regalos de tu Padre Dios. Un Padre amoroso, justo y misericordioso.  Un Padre Perfecto. Un Padre que ha diseñado un camino para que aprendas a ser feliz desde esta, tu primera y única vida material sobre la tierra.

Luego del «Primer Gran Trabajo Espiritual» de reconocer a Dios como tu Padre y de reconocerte a ti mismo como a su hijo, le sigue el «Segundo Gran Trabajo Espiritual» : reconocer a todos los hombres y mujeres como tus hermanos en Dios. Esa es en realidad la «Gran Familia Humana» a la cual Dios se dona por completo. Y todo se hace en el amor divino. Amar a Dios, amar a tus hermanos y amarte a ti mismo como hijo de Dios. Amar toda la creación y amar el trabajo de servicio eterno al que has sido llamado desde ahora.

Dios, el Padre Universal, es la fuente del amor. El amor solo proviene de Dios. Dios es amor eterno e infinito. Tu no puedes crear amor. Solo puedes dejar que el amor de Dios fluya a través de ti y así poder experimentarlo, vivirlo y expresarlo a otros. La maternidad y la paternidad humanas están diseñadas para que el amor de Dios fluya naturalmente y se prodigue a los hijos. Por eso el ejercicio de amor más sencillo, y paradójicamente en algunos casos más complejo, es el amor de padre-madre hacia los hijos. El modelo divino del amor de Dios para con sus hijos debe aprenderse, madurarse y comprenderse desde la más temprana infancia para que sea natural amarse en la familia humana asi como Dios nos ama. El amor real fluye y se prodiga sin recelos y limitaciones, y nunca se termina porque proviene de Dios. El amor humano se cansa y se agota porque no proviene muchas veces de Dios sino de condicionamientos y complacencias afectivas caprichosas que poco tienen que ver con el amor. Si eres capaz de conectarte en amor con Dios podrás conectarte en amor con otros seres humanos.

Dios te ha amado siempre: disponte a recibir Su Amor

Dios ama a todos los hombres por igual. No existen para Él preferencias. En amor todos son iguales frente a Él. Él prodiga su ternura, su misericordia y su cariñosa paternidad a todos los humanos sin excepción. Debe el ser humano aceptarlo en su mente y en su corazón para que sus dones especiales puedan ser prodigados. Debe el humano abrir su mente y su corazón, y dejar que entre suavemente a su vida, poco a poco. Nunca podrías llenarte de Dios, nunca podrías estar «repleto de Él». Pero si puedes iniciar un diálogo interior real que cada día se va volver más y más profundo. Al recibir el amor de Dios te capacitas para aprender a amar a otros. Ese es el amor fraternal, básico para poder entender y comprender que toda la humanidad es tu hermana en Dios. El amor de Dios te capacita para poder amar de verdad. Si no sientes el amor de Dios difícilmente podrás amar a otros de verdad. Sentirás afecto especial y cariño profundo pero no podrás experimentar el amor real que solo proviene de Él. Al dejar que el amor de Dios te permee y se exprese a través de ti empezarás a comprender lo que es amar de verdad. Y lograrás amar inclusive a tus enemigos mas acérrimos como lo demostró Jesús frente a aquellos que lo crucificaron sin razón y sin piedad. Amor y perdón van siempre juntos.

«Sed perfecto como tu Padre lo Es»

Dios es el modelo de perfección Eterno e Infinito. Y su llamado y mandato para el ser humano es:  «Sed Perfectos como tu Padre lo Es». Y esta consigna espiritual debe ser vivida con humildad y entrega absoluta. Es un camino que inicia aqui en la Tierra y luego continúa en las «múltiples moradas del Padre». En un plano de mundos sucesivos superiores, el menor de los cuales equivale al que los humanos  han llamado por siglos «el cielo». Existen «muchos cielos progresivos» , muchos «mundos morontiales», con diseños cada vez más espirituales y menos materiales. Mundos a los cuales se gana el acceso con la entrega y con el servicio incansable al Padre Eterno. La decisión se toma desde aquí, desde esta primera vida terrena. Y la decisión se renueva voluntariamente vida tras vida, a través de todos «los mundos de estancia» progresivos y sucesivos. El camino de «perfección» es eterno y se logra paso a paso y poco a poco, y no es un simple merecimiento por el hecho de existir. Y se requiere guía divina para lograrlo. El intelecto y el academicismo poco aportan en este proceso. Haz tu pacto abiertamente con Dios, con El Padre Universal y Eterno para que te guíe y conduzca hacia la perfección espiritual. Haz el propósito firme y sincero de unirte con «la porción de Dios que mora dentro de tí» y aprende a escuchar su voz y sus sabios consejos.

«La «perfección progresiva» que sigue a los planos superiores de vida terrena es casi inimaginable para el ser humano. Algunas veces se permite, a seres humanos elegidos por el Espíritu de Dios, «dar una mirada» a través de estos mundos. A «Juan el apostol se le permitió ver», a «Moisés se le permitió ver». Maquiventa Melquizedec los conocía y enseñó sobre ellos 2000 años antes de la venida del «Cristo Miguel» como parte de la preparación divina para la llegada de «Jesús de Nazareth». Jesús, el «Miguel Creador», enseñó sobre ellos a su más selecto grupo de apóstoles y discípulos, algunos de ellos hombres y «otros» mujeres. La «Perfección Divina» es progresiva y eterna, y no existen modelos de ella sobre la tierra. Y solo se tiene acceso a través de la «espiritualización guiada».

La humildad, la fé y la confianza en el Padre Universal y Eterno, en Dios amoroso y tierno, compasivo y misericordioso, son las herramientas más útiles para iniciar la eterna unión y diálogo con el Gran Creador y con su inconmensurable jerarquía angelical de luz y vida divinas para este tiempo en la tierra, y para los próximos planos de vidas morontiales por vivir más allá de los dominios terrestres. Dile a Dios con fuerza desde adentro y haz que se escuchen tus sinceras palabras: «Padre, hoy decido unirme contigo para siempre, y decido hacer tu sagrada voluntad. Que tu voluntad sea mi guía y mi apoyo eterno. Me reconozco como tu hijo amado, te reconozco y te recibo como mi Padre amoroso, y me someto humildemente a tus designios de libertad, vida y luz eterna para mí». Someterse a la «Voluntad del Padre» es confiar completamente en el creador. Es asegurarse un presente y un futuro promisorio acompañados en todo momento por quién solo por amor os creó y os mantiene vivos. Es la Voluntad del Padre que aprendas, que progreses, que disfrutes, que trabajes, que ames, que conozcas, que camines, que  descubras felicidad y crecimiento en las dificultades, que crezcas con cada obstáculo, que aprendas a amar y a servir a tus hermanos con amor incondicional, que prosperes integralmente y con armonía espiritual, que vivas completamente, y que cuando abandones este plano terrestre por la «técnica de la muerte» puedas trascender al despertar de la vida eterna sin tener que pasar por el larguísimo sueño de los «muertos en vida y en muerte». Porque al «morir» puedes «morir» o «vivir» para siempre según hayas hecho buen uso de tu libre albedrío y según hayan sido tus «obras en el espíritu».

«Hacer la Voluntad del Padre»: la mejor decisión espiritual y humana

Al hombre actual se le ha enseñado a confiar en los resultados de la investigación científica y en el consejo de sus maestros terrestres. Por lo general se persiguen logros exitosos en el campo profesional, intelectual, laboral, mental,emocional, sicológico, social, material y económico. Pero pocas veces se mencionan «los Verdaderos Frutos del Espíritu». Cuando Jesús de Nazareth, el Cristo Miguel, el único ser humano digno de ser llamado «Maestro» les habló a sus seguidores sobre «Dar los Frutos del Espíritu», pocos le entendieron. Y Jesús les insistía «Seguid la Voluntad de mi Padre que está en el Cielo de los Cielos», «Tened una fé profunda e inamovible en Él y en Sus Designios para tí» y «Todo lo demás te será Dado por Añadidura». Pocos comprendieron el significado profundo de sus palabras. Y cuando utilizó la parábola sobre la vid, sus cuidados y la posibilidad de ser cortarda sino daba «frutos verdaderos», muchos creyeron que les estaba dando consejos sobre vino, uvas y agricultura. Y aún hoy muchos predicadores evaden o desconocen su significado profundo. Los frutos del espíritu se empiezan a lograr cuando se da el compromiso sincero de unirte por siempre a la porción de Dios que llevas dentro como el regalo más preciado que el Padre te ha donado. Al iniciar el diálogo sincero y humilde con Dios recibirán desde adentro la guía más efectiva, eficiente y eficaz para navegar las aguas de la vida terrestre y llegar exitosamente hacia la nueva playa que les abrirá el camino de lo divino en medio del aparentemente turbulento destino humano. Al seguir la «Voluntad del Padre que está en el Cielo» recibirán los regalos físicos, materiales y espirituales que les garantizarán, a través del amor y el servicio desinteresado hacia los demás, trasegar felices y armónicos durante toda vuestra vida humana, y podrán dar inicio a la próxima aventura de luz y vida reservada solo para aquellos que dan los «Frutos del Espíritu en Dios sobre la Tierra».

La Oración y la Meditación: iniciando la comunicación

Jesús de Nazareth les insitía a sus apóstoles sobre la importancia del silencio interior. Sus intensas jornadas se acompañaban de breves pero provechosos períodos de descanso físico, mental y emocional. Les recordaba en muchas ocasiones como la conexión con la naturaleza y el alejamiento de los «ruidos» de la civilización eran necesarios para restablecer el equilibrio y la armonía integral del ser. Para Jesús, como humano, antes de orar, antes de comunicarse con El Padre, era demasiado importante relajarse y meditar. Sus discípulos muchas veces se dejaban llevar por el cansancio y se dormían, y él, de manera amorosa pero firme, los despertaba y les recordaba la importancia de estar conscientes durante el proceso. La relajación es un paso previo a la meditación, y la meditación antecede a la oración. La oración, antecedida por una meditación consciente, se torna en un diálogo silencioso con la porción divina que el ser humano lleva dentro de si. De esa manera se logra una comunicación sincera con «Dios». La oración sin meditación, sin profundidad, se vuelve una especie de «rezo» monótono, ya sean fórmulas aprendidas o espontáneas, y no logra el propósito de alcanzar el silencio interior previo al proceso de comunicación con «Dios». Por eso Jesús les insistía en aprender a orar sin darle tanta importancia al rezar.

Buscar un sitio en medio de la naturaleza, lejos del ruido diario, le permite al cuerpo, a la mente y al ser entrar en un estado diferente al habitual. El entorno natural, el aire puro, los sonidos del bosque y del agua, la luz del sol, los sonidos del diálogo espontáneo de los animales entre sí, y la receptividad de la tierra van llevando poco a poco al cerebro y al corazón a suavizar su ritmo de funcionamiento. Las ondas cerebrales se ralentizan y profundizan. El ritmo cardíaco disminuye. Los procesos sistémicos orgánicos electroquímicos también entran en otro ritmo diferente más calmo y profundo. De manera espontánea se entra en un proceso de relajación y un poco después  se va entrando en un estado meditativo más profundo. Al cerrar los ojos y quedarse quieto en medio de la naturaleza el estado meditativo surge casi espontáneamente. El silencio interior se acentúa y los sonidos de la armonía cósmica invaden poco a poco a los oídos. Después de un rato de hacer este «esfuerzo sostenido» se alcanza el nivel de consciencia adecuado para iniciar el proceso de la oración. La oración es un diálogo activo «silencioso» que ocurre en un nivel de consciencia muy alto. La oración es un diálogo sincero con el Padre a través del monitor del pensamiento, a través de la chispa divina que vive en nuestro interior. De esta manera podemos recibir la guía y el consejo que nos faculta para utilizar de manera más espiritual, eficiente y responsable nuestro libre albedrío, y asi sentir en cada paso del camino que Dios camina a nuestro lado siempre. Es la mejor manera de ser guiados a través del «Camino del Padre Eterno».

El Silencio Interior:

 

El puente para escuchar la voz de dios

NATURALEZA

SOLEDAD

MEDITACION

ACCION – EXPERIENCIA DE VIDA

ORACION

ADORACION

ESCUCHA

NATURALEZA, SOLEDAD, MEDITACION

La naturaleza tiene un diseño espiritual que le permite al ser humano alcanzar  fácilmente un estado meditativo. Pero no es necesario vivir en medio de la naturaleza para poder meditar. También se facilita la meditación si antes se practica la relajación y se va dejando de lado el estrés del correr diario. Y es más sencillo entrar en relajación y en meditación cuando el humano se encuentra solo por un rato. La soledad , el silencio exterior e interior, la naturaleza y la actitud meditativa, son elementos que le facilitan al humano entrar y sostenerse en un estado meditativo. El ser de luz interno, el monitor del pensamiento, es el mejor guía para aprender a meditar profundamente. No se necesita estar en un templo. Tampoco hay que recluirse años en un monasterio. La articulación y repetición de sílabas monótonas no es necesaria, es más bien un elemento distractor. Tampoco necesita el humano ser iniciado o autorizado por alguien. No es necesario pertenecer a una secta ni a un grupo religioso. Al decidir entrar en meditación es importante solicitar la ayuda y la compañía del Padre Dios a través de la porción que Él mismo puso en el interior del corazón y de la mente del hombre. Soledad, silencio, relajación, meditación, entregarse, confiar, esperar. Así se cierran las puertas de la distracción externa y se abren las puertas de la atención interna. Al permanecer en este estado por un rato los canales de comunicación con Dios se abren de manera más eficiente. El hombre debe manifestar claramente la intención y el deseo de querer dialogar con el Padre Creador. Durante la oración meditativa guiada por el ser de luz interior no vas a escuchar voces extrañas. A través del monitor del pensamiento te van a llegar los mensajes en tu propia voz, te van a llegar ideas, te van a llegar sugerencias, te van a llegar sensaciones, te van a llegar sentimientos, te va a llegar silencio y pueden llegarte visiones. Vas a necesitar aumentar tu atención y tu discernimiento. El ejercicio de tu libre albedrío va a ser sometido a prueba espiritual antes, durante y después de la oración.

ORACION, ADORACION, ESCUCHA

A partir del estado meditativo profundo la mente y el corazón del hombre pueden disponerse a dialogar con Dios. Se inicia en este punto el proceso de la oración y puede el hombe dialogar con el Padre a través del monitor del pensamiento. El Padre Dios no habla directamente al humano. El hombre no tiene desarrollo espiritual suficiente para entrar en contacto con la presencia y con la voz de Dios. Pero el ser de luz interno creado por el Padre si tiene la capacidad para guiar y sostener el diálogo. Y es en este monitor silencioso en quién debes confiar para que el proceso de comunicación sea exitoso. Al orar de verdad dialogas  con Dios como cuando hablas con un amigo. Tu guía interior dirige el diálogo y sugiere las frases, los comentarios, las preguntas. Y te trae las respuestas cuando las hay. Porque a veces la respuesta es el silencio. El proceso se facilita si el humano aprende siempre a agradecer, y si confía en el resultado aunque no sea el esperado. La oración no va a convencer nunca a Dios de satisfacer tus pedidos, no está diseñada para ese propósito. Pero si te va a traer luz de vuelta, te va a traer oportunidades, te va a conectar con cosas, sucesos y gente que pueden ser importantes en tu camino de luz sobre la tierra.

Aunque la Tierra se encuentra parcialmente aislada de los canales directos de comunicación espiritual principales del universo, se presentan grandes oportunidades de desarrollo espiritual para el humano del tiempo y del espacio. Tiempo y espacio es un tipo de plano de la realidad universal que se encuentra en el extremo más bajo de la cadena divina evolutiva ascendente universal. Esto es así por diseño divino, no tiene nada que ver con castigos o reprimendas planetarias. En este tipo de mundos de modificación de la vida suelen surgir respuestas inesperadas que no se observan en otros planos similares. Estas respuestas provienen de humanos ejemplares que han tomado la decisión por la fé de entregar su vida al servicio de la luz guiados y orientados por el Padre Universal a través del compromiso sincero y eterno con su guía interno, con su monitor del pensamiento, con su porción interna de «Dios». Estos humanos por lo general no siguen las modas ni las tendencias seudo-espirituales de las épocas en las cuales viven. Son muchas veces de bajo perfil en comparación con la mayoría de los llamados líderes espirituales del momento. Estos humanos comprometidos son guiados por el Espíritu de Dios, y aunque no reciben manifestaciones directas de Él han logrado desarrollar un nivel de discenimiento y sabiduría interna que los capacita para poder cumplir su sagrada misión de ser mensajeros divinos para este tiempo y espacio terrestre. La espiritualidad sobre la Tierra se manifiesta en acciones concretas. Acciones de servicio y entrega desinteresada. Acciones de amor a Dios, amor a sí mismo en Dios, y amor a toda la humanidad como hermanos en Dios. Estas acciones deben reflejarse de forma sistemática y continua como mejoras en todos los campos de la vida del hombre.

 

La Acción: La Experiencia de Vida

La oración y la meditación sin aplicación a la vida diaria no tienen mucho sentido espiritual. Jesús recordaba muchas veces a sus discípulos y apóstoles lo inútil de los rituales y ceremonias religiosas tradicionales. El Gran Maestro del Amor sobre la Tierra, Jesús de Nazareth, no creó ni enseñó ningún tipo de ceremonia, ritual, ni sacramento. También les recordaba lo inoficioso de la «ociosidad reflexiva», lo inútil del exceso de meditación y de muchos de los rezos  tradicionales. La experiencia de vida guiada por el Espíritu de Dios, por el Espíritu de la Verdad que dejó Jesús, el Cristo Creador, como regalo para todos los seres humanos, es una experiencia práctica de vida basada en el amor que el Padre dona a todos sus hijos por igual. Pero la capacidad de receptividad y de aceptación espiritual de cada humano, como resultado del ejercicio de su libre albedrío, define la fuerza y la manera como el Espíritu de Dios y de la Verdad se manifiesta en cada hombre y mujer del planeta. La vida humana es acción y entrega permanente. El objetivo del progreso humano no es llenarse de lujos y comodidad que realmente retrasan de manera grande su progreso espiritual. Un ser espiritual siempre tiene pruebas pendientes por resolver, siempre tiene retos que superar. La aparente calma, tranquilidad y felicidad efímera del éxito social y económico no son en ninguna medida pruebas de crecimiento y avance espiritual. Solo en los mundos establecidos en luz y en vida, mundos que han madurado espiritualmente a niveles muchísimos más altos que esta Tierra actual, son las comodidades controladas y la tranquilidad financiera justa y ganada, un reflejo de madurez espiritual. En el heterogéneo desarrollo que viven actualmente los habitantes del planeta se encuentran algunos ejemplos de armonía espiritual y financiera concomitantes. Pero desafortunadamente son pocos. Corresponde al hombre empezar a construir una realidad planetaria diferente basada en la guía del Espíritu de Dios y del Espíritu de la Verdad para que la verdadera prosperidad a todos los niveles se manifieste para toda la humanidad. En este plano espacio temporal coexisten la causalidad, la casualidad, los accidentes fortuitos, la suerte, el azar y sobre todo las pruebas espirituales mediadas por el Espíritu de Dios. Y son esta últimas las más importantes para el hombre y la mujer de estos tiempos.

LA ASCENCION

 

EL CAMINO dEL PADRE ETERNO

Taller Experiencial para Transformar tu Vida Humana

LAS SIETE FASES DEL CAMINO

EL CAMINO DEL PADRE ETERNO: Un Taller Experiencial para Transformar tu Vida Humana

Invitación de Christa Rosa Light

A través de milenios ancestrales se han entregado a los humanos muchas claves de luz y vida por parte de la Alta Jerarquía Espiritual Planetaria, y debido a muchos factores inesperados estas se han desgastado, y casi perdido, a través de los siglos. En este presente terrestre se han liberado nuevamente y se están entregando a través de sistemas prácticos dirigidos a los humanos que buscan y trabajan por su iluminación y ascención sincera. «El Camino del Padre Eterno» es parte de un sistema espiritual práctico, que se entrega al hombre y a la mujer que desean adentrarse en la aventura eterna de la iluminación y la ascención guiada por el Espíritu de Dios para la Tierra actual. Hoy se encuentra actualizado y disponible para tí.

EL CAMINO DEL PADRE ETERNO : Taller Experiencial

POR CHRISTA ROSA LIGHT Y ALBERT Z. RUIZ

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Pedid y se os dará. Buscad y hallaréis. Tocad y se os abrirá. Debes morir a tu forma antigua y volver a nacer. Solo así podrás comprender la verdad, la luz y la vida que Yo Soy, y que entrego hoy a tu disposición por Voluntad de Mi Padre Universal y Eterno.

- Jesús de Nazareth

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